Alguien te buscó ayer. ¿Sabes cuántos fueron?
Tu página es la recepción del negocio: atiende cuando tú no puedes y anota quién pasó. Casi todas hacen lo primero y ninguna hace lo segundo. Te dejo una que hace las dos, y el día 5 de cada mes te paso la hoja con lo que anotó.
Ver cómo funciona10 días hábiles. El dominio y las cuentas quedan a tu nombre.
No es que el dato llegue tarde. Es que no existe.
Casi todos los negocios de servicios están en una de dos situaciones: no tienen página, o tienen una que alguien hizo hace tres años y que nadie ha vuelto a abrir desde entonces. Las dos terminan igual —nadie sabe si sirve— porque las dos comparten el mismo defecto: no miden nada.
Prueba a contestar esto de memoria: ¿cuántas personas te buscaron el mes pasado? ¿Cuántas de ésas te escribieron? ¿Qué día de la semana te buscan más? Casi nadie puede, y no es descuido: nunca hubo dónde mirarlo.
Sin ese número, todo lo que decidas sobre cómo conseguir clientes —publicar o no, pagar publicidad o no, cambiar el horario o no— lo estás decidiendo a ojo.
Si no tienes página y no cachas nada de esto, llegaste al lugar correcto.
No necesitas saber qué es un dominio, ni elegir un plan de hosting, ni entender por qué hay que renovar algo todos los años. Ése es mi trabajo, no el tuyo.
Lo único que pones tú son cuarenta y cinco minutos de conversación y las fotos que tengas. El resto —el nombre en internet, dónde vive la página, los textos, la ficha de Google, la medición— lo dejo puesto y andando, todo a tu nombre.
Y no vas a tener que entrar a mirar nada. El día 5 te llega la hoja.
La página no es el entregable. El número lo es.
Una agencia te entrega el sitio y desaparece. Acá el sitio es el primer día de trabajo, no el último: lo que se instala es el instrumento, y lo que se paga todos los meses es leerlo.
La página
Cinco secciones sobre una plantilla propia, rápida y que se lee bien en el teléfono, que es por donde entra la mayoría. Los textos los escribo yo a partir de una conversación: tú no tienes que redactar nada.
La ficha de Google
Ordenada y verificada. En un negocio local trae más gente que la página misma —hay quien te ve, te llama o pide cómo llegar sin entrar nunca al sitio— y te dice las palabras exactas que escribió la gente para encontrarte. Eso ninguna analítica web lo entrega.
La medición
Un contador liviano, sin cookies y sin ese cartel de permisos que todos cierran sin leer. Registra cuánta gente llega, de dónde, qué mira y cuántos terminan escribiéndote por WhatsApp.
La hoja del día 5
Una página al mes con lo que anotó el contador, y tres cosas concretas para hacer. Es lo mismo que reciben los otros dos servicios de Axpler, aplicado a la puerta de entrada.
Una conversación de 45 minutos, y a los diez días está en el aire.
Conversamos 45 minutos
Qué haces, a quién atiendes, qué te preguntan siempre y qué te distingue del de al lado. De ahí salen los textos. Me mandas el logo si tienes, y fotos si hay; si no hay, lo resolvemos.
A los diez días hábiles, en el aire
Con el dominio a tu nombre, el hosting configurado, la ficha de Google ordenada y el contador instalado. Una ronda de cambios incluida, sobre la página ya publicada.
El día 5 de cada mes, la hoja
Cuántos te buscaron, cuántos preguntaron, por dónde llegaron y qué haría yo este mes. Más hasta dos cambios chicos: un precio, un horario, una foto nueva.
No manejo tus redes. No compro publicidad. No te vendo tráfico.
Una hoja. Ésta es de verdad, con cifras de ejemplo.
Los tres primeros bloques los puedes comprobar tú mismo cuando quieras: la medición y la ficha quedan a tu nombre y entras con tu clave. Lo que se paga son las tres de abajo, que son cosas para hacer esta semana y no gráficos para mirar.
La página es la base. Encima se construye lo que te falte.
Cinco secciones le alcanzan a casi todos el primer año. Cuando tu negocio pide algo más, no se empieza de nuevo: se construye encima de lo que ya está andando.
Que pidan hora solos
El que entra elige día y hora, y a ti te llega al WhatsApp. Nadie tiene que contestar el teléfono para agendar.
Un cotizador
El visitante marca lo que necesita y le sale un precio estimado al momento. A ti te llega el detalle de lo que pidió.
Un catálogo que cambies tú
Precios, fotos y disponibilidad que actualizas cuando quieras, sin escribirme ni esperar respuesta.
Que las consultas queden anotadas
Cada pregunta que llega entra a una lista. Al mes siguiente aparece en la hoja: qué te preguntan, cuántas veces, y cuáles terminaron en cliente.
Y si lo que necesitas no se parece a nada de esta lista, se construye igual. Eso deja de ser un agregado y pasa a ser un proyecto aparte, con presupuesto y fecha propios.
Nada de esto se cotiza el primer día. Se cotiza cuando haga falta y no antes: no tiene ningún sentido venderte hoy algo que vas a necesitar en dos años.
Tres noes, y el segundo importa más de lo que parece.
No prometo visitas ni clientes: prometo el número. Si el mes trajo poco, la hoja lo va a decir igual, aunque me deje mal a mí.
El dominio, el hosting y la medición quedan a tu nombre, con tus claves, desde el primer día. Si un día te vas, te llevas todo y no tienes que pedirme permiso ni esperar respuesta.
Ni compro publicidad ni escribo tus publicaciones. Eso es otro oficio, lo hace bien otra gente, y mezclarlo sería cobrarte por algo que no sé hacer.
Tu página va a juntar el mínimo de datos posible.
El 1 de diciembre de 2026 entra en vigencia la Ley 21.719 de datos personales, y alcanza a cualquier organización, del tamaño que sea. La medición que instalo no usa cookies y no guarda la dirección de nadie: cuenta visitas, no personas. Con eso, hoy, tu página no necesita ese cartel de permisos que todo el mundo cierra sin leer.
Te digo también lo que no se sabe todavía: la Agencia de Protección de Datos aún no publica sus instrucciones, así que esto puede precisarse. Si se precisa, el ajuste va incluido en tu mensualidad y no te enteras por una multa. El que sí va a tener trabajo ese día es el sitio con doce complementos instalados, que es lo habitual en el rubro.
Se paga una vez, y después cuesta menos que el arriendo del terminal.
Un sitio de cinco secciones se cotiza en Chile entre $350.000 y $2.500.000, y lo que acá va incluido casi siempre se cobra aparte: los textos entre $50.000 y $300.000, las fotos desde $100.000, y la mantención entre $39.000 y $250.000 al mes.
Una sola vez, en 10 días hábiles. Página, textos, ficha de Google, dominio, hosting y la medición andando. Una ronda de cambios incluida.
Dominio, hosting, hasta dos cambios al mes y la hoja del día 5.
Precios netos. El dominio, el hosting y la medición quedan a tu nombre. El mensual no tiene permanencia: se cancela cuando quieras y la página se queda contigo.
Esto lo puede pagar un fondo público, no tu bolsillo.
El Kit Digital de Sercotec entrega $1.200.000 no reembolsables para digitalizar una mipyme formalizada con ventas de hasta 25.000 UF al año. Cubre esto completo y sobra.
Dos cosas que conviene saber antes de entusiasmarse. Hay que aprobar nueve cursos en la plataforma Ruta Digital antes de postular, y eso toma semanas: quien quiera llegar a la convocatoria ordinaria de abril tiene que empezarlos con tiempo. Y no existe ningún registro de proveedores autorizados: tú eliges libremente a quién cotizar y presentas esa cotización en tu plan de trabajo, que aprueba el Agente Operador.
Lo que yo hago es una sola cosa y no cobro por ella: te entrego la cotización con el desglose que te van a pedir. Postular, y hacer los cursos, te toca a ti.
Y para quién no.
- SíProfesionales y empresas de servicios a los que la gente busca escribiendo: consultas, estudios, contadores, corredores de propiedades, constructoras chicas, talleres, arriendos.
- SíEl que no tiene página, o tiene una que hizo alguien hace años y que nadie ha vuelto a abrir desde entonces.
- SíNegocios donde decide una sola persona y esa persona es la que atiende.
- NoComercio de barrio que vende por el mostrador a los vecinos. La página no te va a traer un cliente más, y te lo digo antes de cobrarte: lo tuyo es Cuenta Clara.
- NoTienda en línea de verdad, con inventario, despacho y pagos. Eso es otro trabajo, otro presupuesto, y te conviene alguien que haga sólo eso.
- NoSi lo que buscas es publicidad, redes sociales o más seguidores. No es lo que hago.
Si te reconociste en el primer «no», lo tuyo empieza por otro lado: ver Cuenta Clara, que es la misma hoja mensual hecha con lo que tu máquina y el SII ya tienen.
La puerta es lo primero que se puede medir. No es lo único.
La hoja del día 5 cuenta quién llega. En algún momento vas a querer saber la otra mitad: de los que llegaron, cuáles dejaron margen, qué te está costando de verdad atenderlos, quién te debe y hace cuánto. Eso es lo que hacen los otros dos servicios, y se contrata cuando haga falta, no antes.
Y hay un tercer camino, que no es medir más sino construir lo que te falta: el proceso que hoy hace alguien a mano, la lista que se lleva en un cuaderno, el trámite que se repite todas las semanas. Esa es la parte del oficio que no aparece en ningún catálogo, y es la que más se termina pidiendo.
No se puede hacer crecer lo que no se está midiendo. Y no se puede medir lo que todavía no existe.
Ver los servicios →Cuéntame qué haces y te digo si te sirve.
Media hora, sin costo. Si tu negocio no es de los que la gente busca escribiendo, te lo digo ahí mismo y no seguimos: sale más barato para los dos que enterarse en el mes tres.
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